martes, 7 de abril de 2009

Todavía

No lo creo todavía
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría

palpo gusto escucho y veo
tu rostro tu paso largo
tus manos y sin embargo
todavía no lo creo

tu regreso tiene tanto
que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo
y por las dudas lo canto

nadie nunca te reemplaza
y las cosas más triviales
se vuelven fundamentales
porque estás llegando a casa

sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía

pero venís y es seguro
y venís con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro

y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido

y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios
te querré más
todavía.

Mario Benedetti

Una molécula que borra recuerdos

Finalmente le podrán dar uso a la idea propuesta en el film de Michel Gondry, Eternal Sunshine of the Spotless Mind.

Por aquí.

domingo, 5 de abril de 2009

Time to Pretend

Otro de MGMT. Me acuerdo de la primera vez que escuché este tema, y la forma en que ya entonces sentía como que lo conocía de hace mucho tiempo.


viernes, 3 de abril de 2009

Quoque?

Arma virumque cano, Troiae qui primus ab oris

Italiam fato profugus Laviniaque venit

litora, multum ille et terris iactatus et alto

vi superum, saevae memorem Iunonis ob iram,

multa quoque et bello passus, dum conderet urbem

inferretque deos Latio; genus unde Latinum

Albanique patres atque altae moenia Romae.

Musa, mihi causas memora, quo numine laeso

quidve dolens regina deum tot volvere casus

insignem pietate virum, tot adire labores

impulerit. tantaene animis caelestibus irae?


Empecé latín hace una semana, y estoy totalmente perdido entre la gramática y el extrañísimo hecho de faltarle (por así decirlo) artículos y preposiciones a este monumental idioma. No entiendo todavía cómo hicieron exactamente para comunicarse entre ellos sin los de, del, para, con, etc. Entre una multitud de mujeres que entienden a la perfección lo que "ablativo", "genitivo", "predicativo subjetivo", y otros términos ajenos, significan, me siento un extranjero en tierra lejana.


Las desinencias, que después de unas clases cobraron significado (el final de las palabras, la parte reemplazable, lo que no es raíz), son la clave. Gracias a ellas un término puede funcionar como Objeto Directo, como Complemento Circunstancial o como Modificador Directo. Asimismo, las desinencias varían completamente según su tiempo verbal, género, número, posición. En pocas palabras: es un quilombo esto.

lunes, 30 de marzo de 2009

Superstición

Venía caminando por la calle, llevando mis carpetas y libros (supongo que eso habrá sido), cuando una persona me gritó desde la vereda de enfrente: "El Sol no gira alrededor de la Tierra". No sé exactamente qué lo habrá impulsado a decir esta frase. Por el momento pensé: "Es fácil para vos y para mí repetir esto, pero en su momento (hace unos 2000 años; no, no fue Copérnico) fue todo un descubrimiento que tuvo que luchar contra la evidencia del sentido común: el Sol parece salir y ponerse todos los días en puntos opuestos del horizonte.

Sin embargo, como suele sucederme, me agarró un temor supersticioso. ¿Y si esa frase, tan fuera de lugar, tan irracional en ese momento, fuese una advertencia de esas que lanza el Universo de forma aparentemente aleatoria, pero con un significado subyacente?

¿Estaré demasiado concentrado en mí mismo, sin darme cuenta que no soy alegóricamente el Sol, dador de vida, fuente de calor y luz, sino más bien una ínfima masa de hierro y oxígeno que gira a su alrededor? Tal vez debería poner las cosas en su lugar. A veces espero que las cosas sucedan, creyendo quizás que soy importante dentro de esta Vía Láctea; pero en realidad, sólo soy una mota de polvo en la vastedad del Universo.

Este es el significado que le di a una advertencia aparentemente incoherente y fuera de lugar. Si viviera en los tiempos clásicos, seguramente tendría más sentido, puesto que podría atribuirla a los dioses del Olimpo. Lamentablemente para mi mente supersticiosa, Kepler, Galileo y Descartes trituraron hace más de 400 años todas esas cosas.

viernes, 27 de marzo de 2009