lunes, 27 de octubre de 2008
Flechazo
Estaba chateando el otro día con una de las chicas con las que viajé a USA, y nos pusimos a hablar del viaje, del hotel en donde laburamos. De lo bien que la había pasado, de lo terrible de mi vuelta forzada. Bla, bla, bla. Una cosa llevó a la otra, y nos pusimos a hablar de música: me sorprendí al ver que estaba escuchando justo en ese momento el mismo tema que yo: Foxy Lady, de The Jimi Hendrix Experience. Pasamos por Led Zeppelin, Joan Baez, Bob Dylan...era obvio que escuchábamos lo mismo y que nos íbamos a aburrir hablando de música.
Pero el gran momento, el momento en el cual decidí que estaba perdidamente enamorado de esta diosa imposible, fue cuando me pasó un tema jazzeado de Aretha Franklin en un formato que no pude reproducir en el Winamp. Se lo comenté y me dijo: "Ahí te la estoy ripeando".
Fue demasiado para mí: una mujer que gusta de la buena música, con mucha onda, y que encima sabe convertir archivos de audio, es algo que me supera. Así que voy a hacer todo lo posible por perseguir a Artemisa. Sólo espero tener más prudencia que Orión y no salir despedazado en el medio.
sábado, 25 de octubre de 2008
Otro de The Beach Boys
Cuando ponés el disco Pet Sounds, abre con este tema que te parte la cabeza...para escuchar con los graves al mango.
martes, 21 de octubre de 2008
lunes, 20 de octubre de 2008
La conjunción planetaria y el Winning Eleven
En menos de un año, los cuatro pasamos de estar jugando a la Play (obviamente, mi superequipo, Irán, aplastaba armoniosamente a sus ínfimos rivales, aunque maliciosos rumores lo nieguen) en casa tranquilos, a hacer cucharita bajo frazadas durante frías tardes invernales.
Como si el Universo hubiese conspirado para mostrarle a la manada las bendiciones eternas del cielo (el sexo y la compañía de la mujer, elijan el orden, y niéguenme los griegos), y los horribles fuegos devastadores, pasamos de ser 4 pelotudos que se dedicaban al fútbol en pequeña escala, y a las salidas nocturnas, a protoexperimentos en la cocina de "las brujas" (cariñosamente).
Se hizo el vacío. Nos dejamos de ver. Ahora los sábados eran para remolonear en las camas junto a las hembras. Todavía me río al recordar una devastadora traducción de una frase de Corazón Valiente cuando, en vez de señalar: "¿Es tu mujer?", dice: "¿Es tu hembra?". Así que decido usar ese término cada vez que puedo.
Los domingos, fatigados por ejercicios a los que algunos eran más asiduos que otros, también conspiraban contra nosotros.
Pero la verdad sea dicha, estábamos los cuatro muy contentos de poder practicar en esa arena previa, lo que luego sería nuestra entrada en el temible Coliseo. ¿Hay algo mejor que compartir con una mujer (o un hombre para otros) un proyecto, armar un viaje, o disfrutar simplemente de un día hermoso?
Un par de años después, y con pocos meses de diferencia, a todos se nos piantó la mina, por decirlo argentinamente: sólo Nico la conserva, y por las cosas que nos cuenta, va a durar bastante: dice que es una bruja insoportable, que no la banca, que un día la va a llevar a la ruta y la va a dejar ahí. No hace falta aclarar que todos le damos la razón al pobre Nico. Temible....
Parece entonces un curioso destino que 4 personas que compartieron una amistad durante todos estos años, y con uno, un lazo sanguíneo, mi hermano (al que también considero mi amigo), se vieran envueltas en situaciones tan parecidas, y con desenlaces similares. Ninguno terminó por infidelidades, síntoma tan común en las parejas: simplemente las relaciones se deterioraron progresivamente hasta el punto de que ninguna de las 6 partes se dignó a continuar con la obra.
Como si los planetas se hubiesen puesto en movimiento en el momento adecuado, aquí estamos mirando de nuevo el camino, saliendo de noche, y listos para prender la Play y jugar al Winning como unos pendejos de 15.
Nueva enseñanza en Wi-Fi
Tan importante como lo que sentimos, es lo que hacemos con ello, y la interpretación que le damos es incluso de mayor relevancia.
Con un poco de inteligencia (inteligencia en este específico sentido) y práctica podemos moldear nuestras impresiones y sentimientos, filtrando los destructivos y dejando pasar los provechosos.
I'll Feel a Whole Lot Better
Y yo que pensaba que era un tema de Charly...he aquí la respuesta estaodunidense a la invasión británica de los 60's: The Byrds....gran banda.
miércoles, 15 de octubre de 2008
La gente ínfima
La gente ínfima se encuentra en kioscos, en librerías, y en cualquier pequeño negocio minorista. Está presente en los pequeños triunfos que nadie ha notado, y en las amargas soledades de las medias tardes.
La gente ínfima no conoce origen, ni credo, o etnia particular. Sus opiniones son el sentido común, y una memoria colectiva ribeteada de información esparcida por los medios masivos de (des) información.
El otro día entré a uno de los receptáculos que este tipo de gente suele poseer. El paisaje, francamente, me conmovió. Dos ancianos ínfimos se afanaban en las tareas del pequeño establecimiento, entre mate y mate, preocupados por sus tareas minúsculas. El precio de este papel, el toner de la fotocopiadora, la cantidad de caramelos en la caja. Su hija, una mujer en los 30's se preocupaba por ellos y los ayudaba con las tareas, actividad que los ancianos agradecían pero que evidentemente los molestaba. Como gran parte de los mayores, creían que sus facultades eran las mismas de antes y que en nada precisaban de ayuda.
Hice mi compra sin ningún apuro, disfrutando del pésimo decorado, y de la hermosa armonía que se desplegaba ante mis ojos: la actividad de una familia trabajadora que intentaba salir adelante.
Cuando salí del local, agradecí al cielo que todavía hubiese gente como ellos, gente sin ninguna importancia, marginados, desprovistos de ambición... total y absolutamente decentes: la gente ínfima, que con su pequeño trabajo hace grande a la humanidad.
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