miércoles, 3 de septiembre de 2008

Bodhidharma

Se presentó ante el Emperador y su Corte. Vestía su hábito amarillo, hecho de remiendos y de restos de otros vestidos.

-¿Cuál es el verdadero significado de la Noble Verdad?-, preguntó el Rey.
-No hay noble verdad-, respondió Bodhidharma.

El Rey se movió impaciente en su trono de marfil.

-¿Quién está parado delante mío?-, inquirió el soberano, con temor.
El monje respondió: -No lo sé.-

-¿Cuánto mérito habré reunido por haber construido cientos de monasterios y haber propagado el budismo por todo mi reino?-, preguntó nuevamente el Rey, con un dejo de desesperación en la voz.
-Ninguno-, sentenció el bhikku, dio media vuelta y se alejó lentamente.

Caminó hacia el Norte durante meses, y luego de inspeccionar el terreno, ingresó en una oscura cueva. Se sentó en posición de loto, y caminó por el sendero del jhana. Nueve años estuvo meditando en la gruta.

Lo obvio e impracticable

El pasado no tiene importancia, ya se ha ido. ¿Alguna vez siquiera existió?
El futuro no llegó, y se demora una eternidad en aparecer. Nadie lo ha visto.
Sólo tenemos el presente que es un mar que desaparece en el horizonte, sin límites, en donde todo puede ser.

sábado, 30 de agosto de 2008

Obrero y Parásito

En el capítulo de Los Simpsons en el que Gabbo se apropia de la audiencia y de los famosos dibujos animados Tommy y Dally, Krusty presenta su reemplazo....los favoritos de Europa del Este:

¡Obrero y Parásito!


martes, 26 de agosto de 2008

Las palabras de Yeshuá, el Bendito

Entonces dijo a sus discípulos:
-Si alguien quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame, porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. ¿De qué le servirá al hombre ganar todo el mundo, si pierde su alma?

Mateo, 16 24-25

Negarse a sí mismo. Tomar la propia cruz. Seguirlo.

Creo que cuando dijo estas cosas hablaba en parábolas, como solía hacerlo. Negarnos significa rechazar aquello de nosotros que está corrupto, las maldades innatas en el hombre, los defectos del Ego: la avaricia, la lujuria, la ira, el orgullo, etc. Negarnos significa observación consciente de nuestros defectos, con todo el dolor que eso trae.

La cruz es el símbolo de la muerte. Para seguir a el Cristo debemos morir en esos defectos, porque somos enfermos incapaces de dar un paso con seguridad. Estamos verdaderamente en las tinieblas, como se puede comprobar mirando la situación actual del mundo y la historia de la humanidad. Llenos de miedo e inseguridades, nadamos en nuestro infinito universo mental, y muy pocas veces alzamos nuestra cabeza para respirar un aire que nos libere de nuestras concepciones egocéntricas y egoistas del mundo.

Para seguirlo debemos renacer en las virtudes. En la compasión, en el amor, en la voluntad.


domingo, 24 de agosto de 2008

Los tres estómagos del hombre

Creo que fue Samael Aun Weor quien dijo una vez que en el hombre coexistían tres estómagos.

El primero de ellos es el que todos conocemos, que nos sirve para digerir los alimentos materiales. En las personas muy emocionales se nota la proximidad del chakra astral, porque cuando tienen malos estados anímicos, tienen dificultades para digerir los alimentos.

El segundo estómago son los pulmones. El aire es el alimento más importante del hombre. Nos alimentamos de oxígeno y descartamos el dióxido de carbono. El hombre suele respirar de manera que nunca lo hace con toda la capacidad. Algunos monjes señalan que esta es una de las causas del estrés y de los estados anímicos negativos, porque no nos estamos alimentando correctamente al dejar que nuestra respiración se haga de manera inconsciente.

El tercer estómago es la mente. Es quizás, el menos usado de todos, porque nuestra mente sobre la cual no tenemos ningún control, digiere poco y nada. Somos más bien presa de pensamientos que no buscamos ni deseamos tener. Muchas personas, especialmente en las grandes ciudades, viven en mundos mentales y anímicos que son realmente infiernos. Esto es porque se dedican a comer basura mental, sin digerir de ninguna manera.

Si tenemos tres estómagos, entonces hay tres tipos de alimentos. Para obtener una dieta sana debemos tener equilibrio en el comer, una respiración pausada (especialmente cuando estamos nerviosos) y seleccionar muy cuidadosamente los pensamientos que deambulan por nuestra mente, haciendo un especial hincapié en no ser presa de ellos.

sábado, 23 de agosto de 2008

Dear Prudence

Tomé el sendero de la costa una vez más cuando la noche era más densa y las estrellas estaban ocultas tras un velo de nubes.
Un grupo de gaviotas saludaban a la Diosa de dedos rosados que anunciaba el futuro brillante del día.
Me senté a esperar lo inevitable mientras mis pies descansaban en la arena fina y clara. Contemplé a Venus corriendo a través del firmamento, escapando de su celoso esposo, quizás siguiendo a Marte.
El color del cielo se tornó de un turquesa imposible, milagroso. Pero todavía no asomó el astro divino.
Agradecí en mi corazón este momento, y temblé ante el frío repentino, y justo en este momento se elevó el Dador de Vida, como una bola de fuego naciendo de las aguas.


jueves, 21 de agosto de 2008

Nawang Khechog

Con ustedes, el músico tibetano Nawang Khechog, con el que espero hagan una muy buena amistad de acá en adelante.

Isabella

Te sueño de pelo negro, con una sonrisa en los labios, jugando en el pasto, mirándome. Te sueño divertida, pero seria. Inteligente pero cálida. Te imagino amable, buena, hermosa, diciéndome "Te quiero, Pa".
Nos imagino acostados, yo leyéndote un cuento de Las Mil y Una Noches, y vos asombrada por la descripción de un brocado de damasco, o el vuelo en una alfombra que se desliza veloz por los aires. Nos imagino perdidos en un bosque, en el medio de una cabalgata. Nos imagino cocinando.
Te deseo ver creciendo, convirtiéndote en una niña, y luego en una mujer. Deseo que estés donde estés ahora sepas que te voy a amar.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Miriam de Magdala

Se levantó del áspero suelo donde había caído, y rozó sus sandalias de cuero sin curtir. Los perfumes en nada se parecían a aquel indefinible olor que manaba del hombre santo.
Con un ligero movimiento de labios, despachó a la jauría de rabiosos purificadores de Israel, y le tendió una mano a ella, la más mísera de las pecadoras. La textura de aquellas manos...las manos de un carpintero, astilladas y curtidas: eran manos hermosas. Nunca las podría olvidar, clavadas en aquel madero infame.