sábado, 24 de mayo de 2008

We might as well be strangers



I don't know your face no more
Or feel your touch that I adore
I don't know your face no more
It's just a place I'm looking for
We might as well be strangers in another town
We might as well be living in a different world
We might as well
We might as well
We might as well

I don't know your thoughts these days
We're strangers in an empty space
I don't understand your heart
It's easier to be apart

We might as well be strangers in another town
We might as well be living in a another time
We might as well
We might as well
We might as well be strangers
Be strangers
For all I know of you now
For all I know of you now
For all I know of you now
For all I know

miércoles, 21 de mayo de 2008

Charla de café

-Estaba obsesionada-, me decís con aire de superada. -No era amor. Simplemente me había dejado, y no lo podía soportar. Enloquecí, qué se yo, no era amor, no era amor-, repetís con aire convencido mientras vaciás la lágrima que te habían traído hace diez minutos.
-Te llamé porque necesitaba discutir esto con vos, porque me suena conocido-, digo con aire indifererente, pero muriéndome de angustia por dentro. -¿No te parece que esta situación es análoga a la que vos describís?-.
-No, no tiene nada que ver. ¿Ves que no me entendés, que no me escuchás? A mí nunca me amaron, en cambio yo a vos te amo-, me señalás con tranquilidad. -El problema es que no nos hace bien estar juntos, pero que te amo, te amo, y de eso estoy segura. Pero no es buen momento, tenemos que crecer-, sentenciás con rotundidad.
-Pero no entiendo por qué no podemos crecer juntos. Además, si realmente me amás, ¿cómo podés dejarme así, con total convicción? Yo nunca podría hacer esto, mi amor por vos es tan fuerte, que no toleraría no poder mirarte por mucho tiempo-.
-No te dejo con total convicción, ¿vos te creés que esto es fácil para mí? Todos los días me pregunto si estoy haciendo lo correcto, pero no sé, siento que ahora tenemos que estar separados. Igual, creo que nos vamos a volver a encontrar, siento que es nuestro destino estar juntos, pero no ahora-, me dice.
-¡Eso, eso es lo que me saca de quicio, que digas eso cuando sabés que me muero por volver a tenerte!-, le grito ya un poco fuera de mis cabales. -¡Si te vas, andate definitivamente, pero no me hagas esperar así!-.
-¡Yo no te pido que me esperes! ¡Y además, vos me querés tener de vuelta porque sabés que ya no podés tenerme!-me grita ella también, bastante exaltada. -¡Es de manual de psicología! Te hubieses acordado eso antes de tratarme mal y dejarme-, señala coléricamente.
-Ya te pedí perdón por eso, pero vos sabés que yo nunca te quise dejar, si no nunca hubiese vuelto a vos-, le digo casi como en una súplica. -En definitiva, lo que me pasaba es que me enojaba por boludeces, y me volvía un expulsor, pero en realidad nunca dejé de amarte, y en mi corazón nunca creí que no fueses para mí, o que fueses la mujer que iba a amar por el resto de mi vida-, le solté dándome cuenta que los ojos se me humedecían.
-¡No podés decirme eso ahora!-, me respondés después de un momento de silencio en el cual dos largas gotas resbalan por tus mejillas. -¡No puedo!, ¿entendés? ¡No puedo hacer esto!, me decís mientras agarrás tus cosas de la mesa, pagás los cafés y salís corriendo a la calle.
Me quedo de piedra, mientras te miro salir a toda velocidad, más avergonzado por las miradas de los otros clientes, que dolorido por tus palabras.
Abro un libro que no leo, pero que esconde mi rubor, y me pongo a pensar que me falta convicción, que no sé lo que quiero realmente, que soy un chico al que le sacaron su golosina, pero aún así, más allá de todos mis caprichos, estoy de acuerdo con vos: te amo, y es mejor para nosotros estar separados por ahora, y sí, también eso, yo también sé que estamos destinados a estar juntos, lo supe la primera vez que te tomé de la mano, y nos miramos a los ojos.

martes, 20 de mayo de 2008

Los dos consejeros

A la mente le gusta jugar.
Y uno de sus juegos preferidos
consiste en negar los dictados del corazón.
Pero el corazón es más sabio, más constante,
y si sos lo suficientemente inteligente
para oir lo que tiene para decirte,
tu corazón disolverá el parloteo de la mente,
como el Mar disuelve la más dura de las rocas
hasta volverla fina arena.

El corazón y la mente son también
como dos consejeros de un Soberano.
Uno es ligero, agresivo y no puede
ver más allá de sus narices.
El otro es paciente y sincero,
y sabe que las guerras que se ganan
con rapidez y facilidad,
no producen conquistas duraderas.
Por eso, este consejero prudente
susurra palabras de paz y fortalece
con su sabiduría la fortaleza de su reino.

Un destello de luz en la oscuridad

Hoy surgió una convicción. O tal vez haya sido una emoción pasajera. Quizás, más efímero aun, un pensamiento superficial.
No importa si el Mundo se cae a pedazos, si el hombre sigue amando la mentira, o si nunca vuelve a salir el Sol: tengo que encontrar la paz dentro de mí mismo. Nadie más lo puede hacer por mí. Es el primer paso, y el más importante de todos.

Keep the dream alive



Stand up, Lad!

lunes, 19 de mayo de 2008

Quiero ser como Scioli

¡Qué alegría, que energía positiva, cuánto porvenir! ¡Quiero ser como Scioli!

Dolor

No te alejes, Dolor, porque tarde o temprano volveré a mirarte a los ojos, y prefiero crecer y aprender contigo, volverme un filósofo, y aprender de la Verdad, que sufrir eternamente por mis fantasías hechas pedazos.

Times Like These



Estuvo bueno estar ahí.